Alimentación saludable

Salud emocional y general

Uno de los cambios más positivos que muchos hemos adoptado a raíz de la pandemia es tomar más consiencia sobre nuestra salud en general. Es un tema del que estamos cada vez más al tanto y procuramos mantener y mejorar. Sín embargo, aún incurrimos en algunos errores en materia de salud. Tendemos a pensar que sólo la alimentación y el ejercicio nos vuelven saludables, pero éste es un tema multifactorial que abarca varios aspectos de nuestras vidas. Es importante recordar que hay otros elementos que podríamos estar pasando por alto y que forman parte importante de nuestro bienestar.

Nuestra saud emocional y mental son algunos de esos factores importantes que, por desgracia, muchas veces dejamos de lado porque creemos que no son tan importantes. Tenemos la costumbre de dar las emociones por sentado y postergamos su cuidado hasta cubrir otras prioridades. No obstante, muchas de las enfermedades que se viven hoy en día están relacionadas con las emociones y la falta de atención a las mismas. Además juegan un rol determinante en nuestra salud general, ya que pueden impactarlas tanto de forma positiva como negativa. 

Nuestras emociones estimulan la secreción de algunas hormonas que, en algunos casos, pueden convertirse en un problema al pues desencadenan una serie de reacciones que a la larga afectan nuestra salud. Un ejemplo muy claro de ello es el estrés, que además es una de las emociones que incide de forma negativa en nuestra salud más frecuentemente hoy en día.

Primero que nada, es importante entender cómo funciona. El estrés como ,otras emociones, es natural y necesario,es una respuesta normal de nuestro organismo a ciertos estímulos y, además de expresar como percibimos el mundo y lo que nos pasa, tiene un propósito. El estrés en particular es una respuesta que tiene nuestro cuerpo ante el peligro, es una reacción que hemos tenido desde hace miles de años y es lo que nos ha permitido sobrevivir ante diferentes amenazas. En la actualidad aún nos puede ser de gran utilidad, para reaccionar rápidamente ante situaciones que así lo requieran; por ejemplo, en situaciones dónde nuestra vida corra peligro. 

¿Pero cómo hace todo esto? Cuando nos estresamos nuestro cuerpo secreta las llamadas hormonas del estrés: cortisol, adrenalina y norepinefrina. Éstas viajan por el organismo, provocando diferentes reacciones para que nuestro cuerpo pueda responder ante diversas situaciones. Estas sustancias hacen que el corazón lata más rápido, aumente la presión arterial, respiremos más rápido, que los músculos se tensen y alteran el movimiento de nuestros intestinos, entre otras reacciones. 

En general el estrés es una emoción importante para la supervivencia del ser humano.   Podemos decir que es bueno en situaciones que lo requieren; sin embargo, hoy en día son pocas las ocasiones en las cuales es necesario. El problema radica en que el estrés está presente en nuestras vidas de forma constante sin que estemos en situaciones que lo ameriten. Puede producirse por situaciones muy diversas: altas cargas de trabajo, enfermedad, pensamientos negativos, alguna discusión, enojo, preocupación, angustia, miedo, incertidumbre, entre otras. Por ello, es importante hacer un autoanálisis y preguntarnos: ¿cuántas veces al día atravieso por alguna de estas situaciones o soy presa del estrés por otras causas?   

Es importante que nos hagamos conscientes de que todas las reacciones físicas que desata el estrés, si son frecuetnes o se mantienen por un tiempo muy prolongado, pueden causar hipertensión, ateroesclerosis (lo que además aumenta la probabilidad de padecer un derrame cerebral o un infarto) y afecta la salud de la flora intestinal. Por otro lado, el estrés puede favorecer la ganancia de peso ya que el cortisol aumenta el apetito y promueve el depósito de esas calorías extras en la grasa visceral (grasa que está ligada al desarrollo de enfermedades crónicas y favorece procesos inflamatorios). El estrés crónico además puede afectar la respuesta de nuestro sistema inmunológico, haciéndonos más susceptibles a enfermedades e infecciones.   

Muchas emociones pueden llevarnos al estrés y a otros estados ánimicos que a la larga también propician problema de salud, aunque no seamos conscientes de ello. Aunque es verdad que muchas de las situaciones que lo propician están fuera de nuestro control, podemos trabajar para cambiar la forma en la que reaccionamos ante los estímulos que de antemano sabemos que nos estresan. Por eso, es importante aprender técnicas de interligencia emocional que nos ayuden a reaccionar de mejor forma y canalizar nuestras emociones.

Así como cuidas tu cuerpo, cada día puedes hacer algo por tu salud emocional. Recuerda que llevar una buena alimentacióny cuidar tu salud intestinal también son factores importantes para lograrlo. Si requieres el apoyo de un especilista, consúltame agendado tu cita al al 5567218043 o por medio de whatsapp: 5581359886

            Para nosotros lo más importante es facilitarte una salud integral, así que coméntanos qué otros temas te gustaría que abordáramos en este blog.

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