Alimentación saludable

4 acciones para mejorar las defensas

Mejora tu salud previniendo enfermedades con estas 4 acciones súper sencillas para reforzar tus defensas.

Todos los órganos y funciones de nuestro cuerpo están conectados, por eso es importante que consideremos nuestra salud en conjunto en vez de verla como sistemas aislados. Lo que afecta a una parte de nuestro cuerpo se refleja en todo, directa o indirectamente, como una reacción en cadena. Por eso, cuando nosotros le damos a nuestro cuerpo todos los elementos que necesita para funcionar correctamente, podemos hacerle frente a diversas enfermedades.

Aunque no existen recetas ni alimentos mágicos, que por sí solos nos proporcionen un sistema inmunológico de acero, sí hay una serie de hábitos que podemos adoptar para que nuestro cuerpo logre afrontar infecciones y enfermedades en general. Recuerda que se trata de acciones conjuntas, ni la alimentación ni el ejercicio por sí solos pueden lograrlo, así que implementa estas 4 acciones de manera simultánea para tener un sistema inmune mucho más fuerte.

Alimentación saludable

A través de diversos estudios se ha encontrado una relación muy fuerte entre las deficiencias nutricionales y nuestra respuesta inmunitaria; por ello, las personas con desnutrición son más susceptible a infecciones. En esos casos, las defensas no pueden responder de forma adecuada porque la mala alimentación genera una disminución o mal funcionamiento de linfocitos, citosinas, fagocitos, etc.

Nuestra alimentación puede incidir en el funcionamiento del sistema inmunológico de dos formas: directa e indirecta.

Se genera un impacto directo cuando hay deficiencia de los nutrientes que influyen en el funcionamiento del sistema linfoide. ¿Qué significa esto? Que nuestro organismo es más susceptible a enfermedades cuando no tiene cantidades adecuadas de nutrientes como hierro, zinc, selenio, vitamina B6, B12 y vitaminas liposolubles, como las A, E y D. Estas vitaminas y minerales en particular intervienen directamente en el funcionamiento de nuestro sistema inmunológico. También se considera un impacto directo el aporte inadecuado de carbohidratos y proteínas, ya que tienen un efecto directo en la función de los leucocitos y las células T.

Como impacto indirecto se considera la deficiencia del resto de vitaminas y minerales, ya que estos afectan a los órganos que regulan nuestro sistema inmune.

Al igual que el resto de nuestro organismo, los nutrientes que requiere nuestro cuerpo para funcionar adecuadamente dependen de mantener un equilibrio. Las deficiencias de cualquiera de estos nutrientes podrían afectar directamente a nuestras defensas. Por ello, podemos decir que evitar las deficiencias nutricionales es parte clave para tener un sistema inmunológico fuerte. Para lograrlo es importante consumir las porciones adecuadas de verduras, frutas, frutos secos, cereales integrales y pescados, como el salmón, que nos aporten todos los elementos que necesitamos. Recuerda que siempre puedes acercarte a un profesional de la salud para que te ayude a comenzar una alimentación saludable basada en tus gustos y preferencias.

Dormir 7 horas mínimo

El tiempo y la calidad del sueño también afectan directamente a nuestro sistema inmunológico. Además de hacernos más susceptibles o resistentes al contagio, esto afecta a la facilidad con que se recupera nuestro cuerpo.

El sistema inmunológico tiene dos formas de acción: la adaptativa y la innata. La innata es una acción rápida, es la primera que se activa en caso de que algo amenace nuestra salud, pero no tiene memoria inmunológica. La acción adaptativa sí tiene memoria inmunológica, nos permite crear anticuerpos específicos para ciertas enfermedades y así responder de una forma más eficaz.

La respuesta inmune innata está más activa durante las horas de vigilia y la adaptativa durante las horas de sueño, por lo que al descansar permitimos que nuestro sistema inmune nos defienda de mejor manera. El sueño también favorece la interacción entre algunas células linfáticas y la memoria inmunológica. Además, cuando las personas disminuyen las horas y la calidad del sueño se desatan reacciones pro inflamatorias que afectan nuestras defensas. Un mal descanso también afecta a otros procesos que generan implicaciones serias en nuestra salud, por ejemplo problemas cardiovasculares.

Mantener saludable nuestra flora intestinal

Aunque muchas veces no reparamos en este punto, es crucial para que nuestras defensas funcionen al 100. A veces olvidamos que la única forma en que aprovechamos los nutrientes es a través de nuestros intestinos.

Si nuestra flora intestinal se encuentra afectada, la absorción de los nutrientes será deficiente y por mucho que tomemos suplementos vitamínicos, estos no podrán ser aprovechados por nuestro cuerpo correctamente. Además, nuestro sistema inmunológico está ligado al estado de nuestra flora intestinal.

Por esta razón, aparte de obtener los nutrientes necesarios para fortalecer nuestro sistema inmune, debemos consumir alimentos que favorezcan la salud de nuestra micro biota. Puedes consumir prebióticos (presentes en muchas frutas, verduras y cereales complejos), probióticos (presentes en el yogurt) y omega 3 (chía y nueces), entre otros.

Hacer ejercicio

La actividad física de ligera a moderada fortalece nuestra salud en general. Regula nuestros niveles de glucosa en sangre, mejora la salud cardiovascular, es un agente protector contra problemas cardiacos y dislipidemias. Diversos estudios han concluido que realizar ejercicio moderado unos cuantos minutos al día puede ayudar a nuestro cuerpo a reaccionar ante cualquier amenaza. Es importante recordar que al hacer ejercicio producimos radicales libres, por lo que debemos aportar a nuestro cuerpo una dieta rica en antioxidantes.

Si quieres aprender más sobre nutrición, no olvides consultar nuestro reto alimenticio. También puedes agendar conmigo una consulta en línea al 5567218043 o por medio de whatsapp: 5581359886 

Recuerda que para nosotros lo más importante es promover tu salud integra, así que coméntanos qué otros temas te gustaría que abordáramos en este blog.  

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